miércoles, 5 de agosto de 2009

Palabras


Entre cálidos abrazos nos despedimos todos deseándonos un feliz verano que seguirá por lados opuestos y vidas separadas para cada uno de nosotros, y nos quedamos sólos, decidí acompañarla de camino a casa, pero nos sentamos cerca de un árbol antes de entrar en la estación para seguir hablando de nuestras vidas...Se preparó un cigarrillo y dispuesta a escucharme le conté lo que pasaba por mi mente en ese instante, parándose así el tiempo y fijando únicamente mi atención en ella, se levantó el aire entre la gente que invisibles se hicieron a nuestro alrededor.

Sus ojos me guiaron en cada palabra que yo expresé atento a su mirada, me escuchó, me observó y en su tenue voz deposité mi calma dejando que fuera su alma quien me hablara.

Y cayó la noche en nuestros pies iluminados por la luz de la luna, nos visitó la ilusión de sonreírle a la vida entre palabra que surgían de la niña que aun habita en su interior, de la honesta y sincera melancolía que recorre mi conciencia; me despertó el tiempo que le robé a mi alma escapándome de la rutina y ella me empujó a despedirme de aquella escena que en plena calle se había convertido en la mejor improvisación que nos hubiera dado el teatro.

1 comentario:

GIORGIO dijo...

Veo que tambien te inspiras en alguien quen es?
La improvisacion es lo mejor que puede pasar para conocerse a uno mismo.
Saludos