
Y sin más, surgen ideas que se venden sin nombre en mi cabeza, hipotecada el alma se desvive imaginando un mundo nuevo, desnudo y virgen brillando a la luz del día... Pero la noche llega temprano y el azul del cielo se viste de negro una vez más, para contemplar así en la oscuridad la luz que ese sol nos regaló, y que habita ahora en los corazones....
Corazones repletos de amor, de nostalgia, de ignorancia, de tristeza y penumbra, albergan historias para no dormir, para despertar al niño, al hermano, al hijo, a la madre y al padre que hay en de ti...
Corazón sin razón..., valiente conductor que embriagado me transportas con los ojos vendados por las calles del bien y del mal, lates presente y entre sueños no duermes.
Veo a lo lejos, palpitando a las estrellas, proyectando su luz, reflejando su amor en mi corazón.